El pasado martes, 21 de abril, se celebró la primera reunión con vistas a la implantación en nuestra parroquia de un grupo de Cáritas. A dicha reunión asistieron unas 25 personas interesadas en formar parte de la Cáritas parroquial.En primer lugar se presentó la idea que la parroquia tiene para la Cáritas parroquial: Ya que en nuestro barrio no hay una necesidad perentoria de comida, sólo casos muy, muy puntuales se pretende que la Cáritas Parroquial no se convierta en un punto de reparto de alimentos que puede llevar a la picaresca sino que preste otro tipo de servicios acordes con las necesidades propias de nuestro barrio.
Para poder formar la Cáritas Parroquial se deberá hacer un curso de iniciación que nos darán los responsables da Cáritas Diocesana. Ese curso es de dos tardes y en él se nos explicará como actua Cáritas, como debemos organizar la cáritas parroquial, como se forman los voluntarios, etc.
Se llegó a la conclusión de que habría tres tipos de voluntarios:
1.- Voluntarios Activos: son los que realmente llevarian la Cáritas Parroquial. Serían los que formasen la junta de gobierno, cargos,etc.
2.- Voluntarios puntuales: se trata de aquellas personas que no pueden dedicar todo el tiempo pero que ante campañas concretas, necesidades puntuales, contaríamos con ellos.
3.- Voluntarios económicos, aquellos que ayudan con una cuota fija y que estarían para casos esporádicos de ayuda material.
En junio tendremos las charlas formativas en fechas aún por determinar con Cáritas Diocesana.
1.- Voluntarios Activos: son los que realmente llevarian la Cáritas Parroquial. Serían los que formasen la junta de gobierno, cargos,etc.
2.- Voluntarios puntuales: se trata de aquellas personas que no pueden dedicar todo el tiempo pero que ante campañas concretas, necesidades puntuales, contaríamos con ellos.
3.- Voluntarios económicos, aquellos que ayudan con una cuota fija y que estarían para casos esporádicos de ayuda material.
En junio tendremos las charlas formativas en fechas aún por determinar con Cáritas Diocesana.
Como veis estamos dando los primeros pasos para nacer. Esperamos y necesitamos la colaboración de cuantos más fieles mejor.









Después de invocar al Espíritu Santo, nos vamos a detener en la mirada atenta y sencilla a Dios Padre. Vamos a centrar la oración en Cristo crucificado. En esta mirada vamos a poner los ojos en Dios Padre que llamó a su Hijo, le dio un proyecto para que lo realizase y así llevase a cabo el plan de salvación de los hombres. Ponte en la presencia de Dios con paz y amor. Quédate ante Cristo crucificado. Entra dentro de los sentimientos que Cristo tenía en esos momentos en su corazón. Descubre sus disposiciones interiores y hazlas tuyas. Descubre los sentimientos del corazón de Dios Padre y quédate ante el Cristo crucificado en silencio profundo o repitiendo en tu interior alguna palabra o frase que más te halla llamado la atención. Por ejemplo «Padre en tus manos pongo mi vida». Repítela despacio. Quédate en silencio y vuelve a repetirla.


