Con la iglesia llena a rebosar se llevó a cabo, en la mañana del domingo, la despedida a nuestro anterior Vicario Parroquial, D. Francisco Roldán, y la bienvenida al nuevo, D. Emiliano Nguema.
Al término de la misa, nuestro Párroco, D. Tomás tomó la palabra para agradecer de corazón la gran labor de D. Francisco a lo largo de este tiempo a pesar de las dificultades a las que había tenido que hacer frente. Confesó sentirse como un padre al que su hijo se le va fuera a estudiar la carrera, teniendo la certeza de que ya no volverá a convivir con él porque fuera no le faltará el trabajo. Asimismo D. Tomás dio la bienvenida a D. Emiliano y pidió a todos los fieles que le entregaran el mismo cariño que a D. Francisco.
Fue una ceremonia muy emotiva en la que todos pudimos dar gracias a Dios por los cinco años que hemos podido disfrutar de la presencia de D. Francisco entre nosotros y por el regalo que nos da con el envío de D. Emiliano. "Fran", dando muestras de su gran sensibilidad y de su sincero cariño hacia la parroquia, a duras penas pudo contener las lágrimas a lo largo de toda la Eucaristía. Lágrimas que tampoco pudieron ser reprimidas por muchos de los asistentes, quedando patente la profunda huella que D. Francisco deja tras de sí.
A continuación, D. Francisco tomó la palabra para agradecer, visiblemente emocionado y con voz entrecortada, todo lo que había recibido de la parroquia del Beato Álvaro, "su primera novia", y muy particularmente de D. Tomás al que calificó como "su maestro".
Terminó el acto con la entrega a D. Francisco y a D. Emiliano de sendos regalos y posteriormente con un ágape en el patio de la parroquia, a lo largo del cual todos los asistentes pudieron departir amigablemente sobre los quehaceres ordinarios y las actividades del curso que ahora comienza, así como dar personalmente su "hasta pronto" a Fran y su bienvenida a Emiliano.
Desde aquí pedimos a Dios por estos dos sacerdotes. rogándole sean cada día más santos y que allí donde vayan se sienta SU presencia.
Fran, nunca te olvidaremos. Emiliano, nuestra sincera bienvenida. Aquí nos tenéis ambos para lo que necesitéis.

