sábado, 9 de enero de 2010

«Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto»

BAUTISMO DEL SEÑOR

Lecturas: Isaías 42, 1-4. 6-7 // Salmo 98 // Hechos 10, 34-38 // Lucas 3,15-16.21-22

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:

Bautismo de Jesús. Navarrete. 1567Este domingo celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Con esta fiesta concluimos el tiempo de Navidad; es una fiesta muy importante porque después de la Epifanía el Bautismo del Señor es el momento del comienzo de la vida pública de Cristo. Como podemos comprobar son muy pocos los datos que tenemos de la infancia de Jesús. El Evangelio nos habla de los acontecimientos más importante de su infancia, los que hemos celebrado en estos días, y rápidamente pasa a narrar lo esencial: su predicación, su anuncio de la Buena Noticia.

El bautismo de Cristo es el comienzo de su vida pública, Jesús se acerca al Jordán para que Juan Bautista, que había sido la voz que en el desierto había proclamado y preparado la venida de Cristo. Jesús instituye el sacramento del bautismo dándole un sentido nuevo. Juan Bautista bautizaba pidiendo la conversión y el abandono de la vida de pecado. Jesús con el bautismo perdona el pecado original, nos llena con su Gracia y nos constituye miembros de su Cuerpo y herederos de su Gloria. Nos constituye hermanos suyos y entre nosotros. El bautismo es la obra de Salvación hecha realidad en cada uno de nosotros.

Esta fiesta tiene además una gran importancia para nosotros, en ella celebramos la manifestación única e irrepetible en todo el evangelio, de la SANTÍSIMA TRINIDAD. Sí, en el relato del evangelio de hoy podemos escuchar como nuestro Dios es uno y trino. Es el Gran Misterio de nuestra fe Católica, creemos en un único Dios que es a la vez Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el relato de hoy comprobamos como la Santísima Trinidad se manifestó en el Bautismo de Cristo para que tomásemos conciencia que la obra redentora no es sólo obra de Cristo, es obra del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El relato nos explica como cuando Jesús (el Hijo) se bautiza, se oye una voz del cielo (el Padre) que dijo este es mi hijo, el predilecto y descendió sobre Él el Espíritu Santo en forma de paloma. Es impresionante comprobar como los que estaban allí presente pudieron ver a Dios Plenamente, a Dios Padre que habló, a Dios Hijo que se bautizaba y a Dios Espíritu Santo que ungía a Cristo.

Por este texto y algunos otros podemos afirmar a la Santísima Trinidad. Es la realidad más misteriosa de nuestra fe pero a la vez la más genuina y particular. En cada uno de los bautismos que celebramos y en él que cada uno de nosotros hemos recibido también se ha hecho presente Dios Padre que nos elige, nos perdona, nos unge y fortalece con su fuerza, Dios Espíritu Santo que nos transforma y purifica en el agua bautismal y Dios Hijo Jesucristo que nos consagra con el CRISMA de la Salvación. Nos consagra y nos constituye templos del Espíritu Santo y de Su Gracia para siempre. Es una pena que no tengamos plena conciencia de nuestro bautismo, porque es el momento esencial de nuestra vida cristiana, es el que nos hace "cristos" en nuestro mundo, nos hace miembros vivos de su Cuerpo.

Somos hermanos entre nosotros por el bautismo. Creo que no llegamos a entender y vivir plenamente lo que supone tal Gracia en nuestra vida. Mirad, por el Sacramento del Matrimonio nuestros padres fueron constituidos como una Familia. Familia a la que estamos unidos para siempre. De la misma manera por un sacramento, el Bautismo, somos constituidos familia de los Hijos de Dios, con la misma exigencia, importancia y valor que la familiar carnal, que nació también de un sacramento. Si tomásemos conciencia de esa grandeza y viviéramos como verdaderos hermanos este mundo sería la Gloria. De la misma manera que hacemos lo que sea por nuestros hermanos de sangre para que sean felices, lo haríamos con nuestros hermanos de fe.

Que el Señor Jesús nos ayude a valorar y vivir cada día nuestro bautismo.

Que Dios os bendiga. Que os conceda a todos un feliz y próspero año 2010.

Tomás Pajuelo. Párroco

Read more »

Nuestros belenes. Belén de Mari Paz.

Puedes acceder al álbum con todas las fotos de nuestros belenes pinchando aqui.



Read more »

viernes, 8 de enero de 2010

Nuestros belenes. Belén de Alfonso y Lola.

Puedes acceder al álbum con todas las fotos de nuestros belenes pinchando aqui.

Read more »

jueves, 7 de enero de 2010

Nuestros belenes. Belén de Pilar y Loli.

Participa enviando fotos de tu Belén a parroquiabeatoalvaro@gmail.com

Puedes acceder al álbum con todas las fotos de nuestros belenes pinchando aqui.






Read more »

miércoles, 6 de enero de 2010

Nuestros belenes. Belén de la Familia Lara-García

Participa enviando fotos de tu Belén a parroquiabeatoalvaro@gmail.com

Puedes acceder al álbum con todas las fotos de nuestros belenes pinchando aqui.

Read more »

martes, 5 de enero de 2010

Nuestros belenes. Belén de Mabi, Paco y sus hijos

Participa enviando fotos de tu Belén a parroquiabeatoalvaro@gmail.com

Puedes acceder al álbum con todas las fotos de nuestros belenes pinchando aqui.













Read more »

Epifanía del Señor 2010

Epifanía del Señor

Lecturas: Is 60, 1-6 // Salmo 71 // Efesios 3,2-3a. 5-6 // Mateo 2, 1-12

Celebramos hoy la Solemnidad de la Epifanía del Señor. Esta solemnidad es la celebración más antigua en la liturgia de las fiestas navideñas. En el Siglo IV, se celebraba más esta fiesta que el mismo día del nacimiento de Cristo. Epifanía es una palabra griega que significa manifestación pública, entrada triunfal, milagro portentoso.

Teniendo en cuenta el significado de la palabra ya podemos intuir la grandeza de la solemnidad que celebramos, la manifestación universal de la Salvación, el portento del Dios hecho hombre, nacido en Belén para la salvación de todos los pueblos. La entrada triunfal y gloriosa de la divinidad en la historia.

Epifanía es abrir al mundo entero la salvación que Dios nos trae en Jesucristo.

El pueblo de Israel, el pueblo elegido por Dios dese el patriarca Abrahám, confiaba plenamente en la promesa de Salvación que Dios le había hecho a David: "De tu estirpe nacerá el Mesías" el salvador de tu pueblo. Pero la Salvación que Dios nos trae no es sólo para el pueblo de Israel, ellos solos no son los merecedores de la salvación, esa salvación se abre a todos los pueblos de la Tierra. Es Salvación Universal. El pueblo de Israel ya no es el único heredero de la Promesa, todo el mundo está llamado a participar de la Salvación que Cristo nos trae.

El pueblo de Israel sigue esperando al Mesías, esperando la llegada del cumplimiento de las Promesas. No reconocen a Cristo como el Hijo de Dios Vivo.

La solemnidad que hoy celebramos, es la prueba del amor infinito de Dios por toda la humanidad. Los tres reyes magos, que vienen a adorar a Cristo, cada uno de una raza y una cultura distinta, representan a toda la humanidad.

En el relato de la adoración de los Reyes Magos se nos desgranan las condiciones necesarias para encontrar a Cristo:
  1. Primero deseo y conocimiento interno de Dios: los Magos de Oriente estudiaron las profecías, el cielo, los astros, contemplaron la estrella, creían las promesas. Tenían un deseo sincero de conocer al Mesías, un deseo sincero de CREER.
  2. Se ponen en camino. Reconocen la estrella como un signo de Dios, y recorren un largo camino buscando al Mesías. Nuestra vida ordinaria necesita de esa esperanza, de ese deseo de encontrar al Mesías, de encontrar a Cristo. Es necesario ponernos en camino, un camino largo, con esfuerzo, con renuncias, pero esperanzado porque el final es estar delante del Hijo de Dios. Toda nuestra vida es camino hasta Cristo.
  3. Los Reyes Magos se postraron ante Dios, fueron humildes. Ellos todos unos reyes y poderosos señores se postran ante un bebé en un pesebre entre un buey y una mula.
Pensad por un momento lo que tuvo que ser esa escena: Los reyes después de un duro y largo camino llegan a Belén. No se encuentran un palacio, una aparición de ángeles, un ejercito formado para rendir honores... se encuentran un pesebre, ganado, y entre las pajas de ese pesebre al Niño Dios. Seguro que si nos hubiese pasado a nosotros, con nuestra mentalidad científica, nos hubiésemos decepcionado y marchado. Pero los Reyes Magos se postran ante él, lo adoran como al Hijo de Dios, lo adoran porque en su corazón saben ciertamente que aquel pequeño desvalido es el Mesías.

Le ofrecen Oro, Incienso y Mirra. Oro, porque nada material es más importante que el estar en la presencia de Dios. Si el oro se asocia a poder, riqueza, coronas reales, etc. todo eso simbólicamente es puesto a los pies del Niños Dios, en esa ofrenda del Rey Mago. Incienso, usado desde siempre como signo de adoración y de alabanza a los dioses de todas las religiones. El incienso es un reconocimiento de la divinidad de Jesús, es postrarse para incensar y adorar a Dios que se ha hecho hombre por nosotros. La Mirra, usada en Oriente como perfume y como "ambientador". Se usaba para dar buen olor a las casas, a los palacios. Al ofrecer mirra a Jesús, se está reconociendo su humanidad, su ser verdaderamente hombre, es reconocer que aquel niño es VERDADERO DIOS Y VERDADERO HOMBRE.

Hoy nosotros hemos visto la estrella de la Navidad, se nos ha anunciado que Cristo ha nacido, que es la Salvación de nuestras vidas. ¿Estamos dispuesto como los Reyes Magos, a ponernos en camino, buscarle sinceramente, y vivir adorándole siempre? ¿Somos capaces de reconocerle como nuestro rey y Señor, como nuesro Dios y Salvador, como nuestro hermano y amigo?

Tomás Pajuelo. Párroco


Read more »